Naschmarkt - El famoso mercado al aire libre de Viena
Los orígenes del Naschmarkt se remontan al Aschenmarkt del siglo XVI, donde la leche transportada en cubos de madera de fresno llamados "Asch" era uno de los varios productos agrícolas que se vendían a los vieneses. Con el tiempo, el nombre evolucionó hasta convertirse en Naschmarkt, que algunos asocian de forma romántica con la palabra alemana naschen, que significa "picotear" o "picar" - un nombre que hoy le sienta como anillo al dedo.

Un decreto imperial de 1793 obligó a que todas las frutas y verduras que llegaran a Viena en carro se comercializaran en el Naschmarkt, convirtiéndolo en el principal centro de productos frescos de la ciudad; los puestos especializados en carne y especias aparecieron más tarde, ya en el siglo XIX. Comerciantes de todo el Imperio austrohúngaro y más allá trajeron productos exóticos, haciendo del mercado un crisol de culturas mucho antes de que la globalización se convirtiera en la norma. A finales del siglo XIX y principios del XX, el mercado experimentó importantes renovaciones, con la construcción de puestos permanentes y la aparición de las llamativas fachadas modernistas que aún caracterizan parte de la zona.
Durante la Segunda Guerra Mundial, el Naschmarkt sufrió daños, pero recuperó rápidamente su posición como mercado principal de la ciudad en la posguerra. A lo largo de las décadas, fue evolucionando más allá de un simple mercado de alimentación, incorporando cocina internacional, productos gourmet y una animada escena de restaurantes. Hoy es uno de los lugares más visitados de Viena. Los locales vienen a hacer su compra diaria; los turistas, a probar la diversidad de sabores de la ciudad.

El mercadillo de los sábados es una incorporación más reciente, pero se ha vuelto igual de emblemático. Aquí los visitantes pueden encontrar desde antigüedades austríacas y ropa vintage hasta libros de segunda mano, discos y objetos de colección difíciles de encontrar.
Pese a su transformación a lo largo de los siglos, el Naschmarkt ha mantenido intacto su papel como el mercado más vivo y dinámico de Viena.




















































































































