Secesión de Viena - Cuna del arte moderno vienés
La Secesión de Viena es un símbolo de rebeldía artística e innovación en el centro de la ciudad. Fue fundada en 1897 por un grupo de artistas vanguardistas que se separaron del Künstlerhaus (la Sociedad de Artistas de Viena), formando la Vereinigung bildender Künstler Österreichs - Secession.
Entre sus miembros figuraban Joseph Maria Olbrich, Gustav Klimt, Koloman Moser y Josef Hoffmann. Creían que el arte necesitaba un espacio de desarrollo orgánico, libre de las restricciones del academicismo. Su lema: "A cada época su arte, a cada arte su libertad". El edificio fue diseñado por Joseph Maria Olbrich en 1897. Gustav Klimt, miembro fundador, marcó la estética del movimiento y sus obras gozan hoy de reconocimiento mundial como piezas clave del Art Nouveau.
La estructura, de formas cúbicas y fachada blanca, contrasta deliberadamente con la Viena más clásica. La cúpula dorada de hojas de laurel simboliza la victoria de la libertad artística.

El edificio también acoge salas de exposiciones, incluida la nave principal, que permite acercarse al espíritu de la institución a través de muestras temporales de artistas contemporáneos. Pero el alma del lugar es el Friso de Beethoven de Gustav Klimt. Creado para la 14.ª exposición secesionista en 1902, este friso de más de 34 metros de longitud rinde homenaje a la Novena Sinfonía de Beethoven. Representa el viaje humano en busca de la felicidad, obstaculizado por las fuerzas del mal. En la sección final, titulada "Himno a la Alegría - Este beso al mundo entero", las artes (sobre todo la música) conducen a la humanidad hacia la dicha; un coro de ángeles evoca la Novena de Beethoven y la "Oda a la Alegría" de Schiller.
El edificio de la Secesión encarna la renovación artística y cultural de Viena en el cambio del siglo XIX al XX. En aquella época, la ciudad se convirtió en un hervidero de intelectuales, artistas y músicos, y se situó en el centro del arte europeo.

Hoy, la Secesión sigue siendo el espacio de referencia en Viena para el arte contemporáneo, fiel a la idea de sus fundadores: estimular la innovación creativa. Programa exposiciones que desafían los límites del arte y presentan las obras más recientes de artistas de todo el mundo.
La Secesión ofrece una experiencia que combina arquitectura singular, el mensaje del Friso de Beethoven, exposiciones de vanguardia y un legado que sigue vivo.








































































































