Kleinod Bar: el legado de un bar de cócteles
Kleinod Bar abrió en 2014, fundado por cuatro amigos con la visión compartida de dar protagonismo a los cócteles de calidad en la escena nocturna vienesa. Aunque la ciudad siempre ha tenido vocación de cafés y tabernas de vino, la coctelería artesanal era menos habitual. Kleinod llenó ese hueco, con sutileza pero con fuerza, apostando por la idea de que las buenas bebidas merecen un buen escenario.
Ubicado en un edificio histórico junto al concurrido Graben, el bar fusiona la elegancia del pasado imperial de Viena con una sensibilidad contemporánea. Su nombre, "Kleinod", significa "joya" o "tesoro" en alemán, fiel al propósito de sus fundadores: crear un bar pequeño y precioso. Desde el principio, la apuesta fue clara: ingredientes de calidad, técnica meticulosa y una hospitalidad discreta pero segura de sí misma.

Con los años, Kleinod Bar se labró su reputación no a base de marketing ruidoso ni trucos de moda, sino con constancia y el boca a boca. Se convirtió en el favorito de los vieneses más exigentes, que valoran tanto el ambiente como un buen cóctel.

A medida que la cultura coctelera de Viena fue creciendo, Kleinod se mantuvo siempre un paso por delante, evolucionando sin perder su esencia. Sus bartenders tienen formación clásica pero no les falta creatividad, y a menudo incorporan ingredientes locales y de temporada en sus nuevas creaciones.
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