Donauinsel - De protección contra inundaciones a respiro urbano
La Donauinsel, o Isla del Danubio, es una larga y estrecha isla artificial en Viena, situada entre el Danubio y el canal del Nuevo Danubio. Se extiende a lo largo de unos 21 kilómetros con una anchura que varía entre 70 y 210 metros. La isla fue construida entre 1972 y 1988 como parte del sistema de protección contra inundaciones de Viena, pero con el tiempo se ha convertido en uno de los espacios naturales y de ocio más importantes de la ciudad.
Hoy, la Donauinsel es un destino muy querido tanto por vieneses como por turistas. Sus carriles para bicicletas y pistas para correr, libres de coches, recorren ambos lados de la isla a lo largo de sus 21 kilómetros, sumando unos 40 kilómetros de pavimento ininterrumpido, perfecto para los amantes del deporte. La isla cuenta además con varias zonas de baño habilitadas, la más popular de las cuales es Copa Beach, donde puedes relajarte en la arena o darte un chapuzón en las aguas tranquilas del Nuevo Danubio. Deportes acuáticos como el kayak, el paddle surf y el windsurf son actividades habituales que atraen a aventureros y aficionados por igual.
La comida y la bebida forman parte esencial de la experiencia en la Donauinsel. La isla acoge numerosos bares de playa y restaurantes de temporada que sirven de todo, desde aperitivos informales hasta cócteles con vistas al agua.

Aunque algunas zonas de la Donauinsel están desarrolladas con bares, restaurantes y playas artificiales, gran parte de ella permanece como naturaleza virgen. El extremo norte, en particular, es un refugio tranquilo donde encontrar flores silvestres, pequeños bosques y rincones de baño escondidos. La isla también acoge especies de aves poco comunes, lo que la convierte en un lugar estupendo para los amantes de la naturaleza.
Si la Donauinsel es el patio de recreo de la ciudad, el Donauinselfest es su fiesta definitiva. Celebrado cada junio, el Donauinselfest es el mayor festival de música gratuito al aire libre de Europa, que atrae a más de 3 millones de visitantes cada año. El festival comenzó en 1984 como un pequeño evento local, pero creció rápidamente hasta convertirse en una celebración de tres días dedicada a la música, la cultura y la comunidad.
La Donauinsel es donde los vieneses van cuando quieren desconectar. Cualquier día soleado, verás a grupos de amigos asando salchichas en las barbacoas públicas, familias montando pícnics junto al agua y ciclistas recorriendo los largos carriles a toda velocidad. Es habitual encontrar gente tumbada en mantas con una botella de vino, disfrutando del sol.
Si te gusta el ejercicio, la isla cuenta con gimnasios al aire libre y estaciones de entrenamiento repartidos a lo largo de los caminos. En verano, puede que te topes con una clase gratuita de yoga o fitness. El ambiente aquí es relajado pero social: es uno de esos sitios donde los vieneses quedan de forma natural, sin necesidad de hacer planes.















































































































