Un proyecto con propósito: la historia social de Vollpension
Vollpension nació en 2012 como un proyecto pop-up durante la Vienna Design Week, combinando dos ingredientes poderosos: la tradición repostera de Austria y el recurso infravalorado de la sabiduría y el calor de las personas mayores. Los fundadores eran un grupo de creativos y emprendedores sociales que querían combatir el aislamiento social de los jubilados y, al mismo tiempo, recuperar el espíritu del Kaffeehaus vienés tradicional de una forma más personal y contemporánea.

Tras su éxito inicial, Vollpension abrió su café permanente en la Schleifmühlgasse en 2015, seguido de un local más amplio en el primer distrito. El nombre "Vollpension" es un juego de palabras con el término alemán para "pensión completa", pero aquí sugiere algo más que seguridad económica: significa estar plenamente incluido, plenamente comprometido y, literalmente, plenamente alimentado.
El proyecto emplea a personas jubiladas, en su mayoría mujeres, como reposteras y personal del café. Muchas superan los 60 años y aportan décadas de experiencia, recetas familiares e historias. La idea es tan sencilla como bonita: crear empleo para personas mayores ofreciendo a los clientes comida casera con auténtico valor cultural.
En los últimos años, Vollpension ha ampliado su impacto con talleres de repostería e incluso clases online "Horneando con la abuela" durante el confinamiento. Han cosechado reconocimiento a nivel nacional, no solo por sus pasteles, sino por demostrar que el intercambio intergeneracional puede ser significativo y sostenible.
En esencia, Vollpension es una carta de amor al pasado, envuelta en una estética que conecta con los valores de hoy. Es la prueba de que un buen trozo de tarta, servido con historia, humanidad y un toque de humor, puede hacer que el mundo parezca un poco más cercano y mucho más cálido.
















































































































