Café Demel: el sabor de la Viena imperial en cada pastel
El Café Demel es un símbolo de la cultura cafetera vienesa desde su fundación en 1786. Su historia comienza con Ludwig Dehne, un confitero de Wurtemberg que abrió una pequeña pastelería en Viena. Cuando Christoph Demel adquirió el negocio en 1857, mantuvo su estatus como k.k. Hofzuckerbäckerei (Confitería de la Corte) y allanó el camino para que sus hijos obtuvieran el codiciado título de proveedor imperial k.u.k. en 1874. A partir de ahí, la reputación de Demel no dejó de crecer, convirtiéndose en el lugar predilecto de la aristocracia y la realeza vienesa.

Entre sus clientes más ilustres se encontraba la emperatriz Isabel, conocida cariñosamente como Sisi. Se dice que sentía debilidad por las violetas confitadas de Demel, una delicatessen que el café sigue elaborando hoy. Su vínculo con la corte quedó sellado cuando obtuvo el título de K.u.K. Hoflieferant (Proveedor de la Corte del Imperio austrohúngaro).
Su ubicación en el Kohlmarkt, a pocos pasos del Palacio Imperial de Hofburg, es su hogar desde 1888. Su interior neobarroco, con detalles dorados, acabados en mármol y lámparas de araña centelleantes, desprende un encanto clásico y elegante. A lo largo de los años, Demel ha mantenido su compromiso con las técnicas tradicionales sin dejar de adaptarse a los gustos actuales, con pastelería vienesa clásica y creaciones de temporada.
El Café Demel es un referente cultural y gastronómico que condensa la rica historia de la cultura cafetera y la tradición pastelera de Viena.






















































































































