Café Hawelka: una institución legendaria de Viena
La historia del Café Hawelka comenzó en 1939, cuando Leopold y Josefine Hawelka se hicieron cargo del local en la Dorotheergasse. Tras un breve cierre durante la Segunda Guerra Mundial, el café reabrió en 1945 y se convirtió rápidamente en punto de encuentro de intelectuales, artistas y escritores de la posguerra.

En las décadas de 1950 y 1960, el Hawelka se convirtió en la sede no oficial de la vanguardia vienesa. Escritores como Friedrich Torberg, H.C. Artmann y Gerhard Rühm eran asiduos del local.
Leopold Hawelka siguió recibiendo a sus huéspedes hasta bien pasados los 90 años, manteniendo vivo el espíritu del café. Leopold era el rostro del establecimiento, conocido por su memoria impecable y su ingenio afilado, mientras que Josefine era el corazón de la cocina, preparando cada noche las hoy célebres Buchteln. Hoy, su familia continúa la tradición, sirviendo café y Buchteln como siempre se ha hecho. Aunque la cultura cafetera de Viena está llena de locales históricos, el Hawelka destaca por su encanto vivido y su atmósfera genuina.









































































































