Schweizerhaus: un icono vienés con mucha historia
El Schweizerhaus tiene profundas raíces en la historia culinaria y social de Viena. El nombre se remonta al siglo XIX, pero la versión actual cobró popularidad a principios del siglo XX, sobre todo bajo la familia Kolarik, que sigue al frente del negocio.
La cervecería al aire libre servía originalmente como parada de descanso para quienes iban o venían del parque de atracciones del Prater. Con las décadas, se transformó en toda una institución vienesa. Su ubicación en el Prater, antiguamente coto de caza de la familia imperial, añade un toque de encanto histórico.
Uno de los rasgos más característicos del Schweizerhaus es su compromiso con la cerveza Budweiser Budvar de la República Checa, servida helada y con una generosa corona de espuma. La larga relación del restaurante con la cervecera Budvar ha convertido esta cerveza en parte inseparable de la identidad del Schweizerhaus.

Pero lo que realmente hizo famoso al Schweizerhaus es la Stelze. El codillo se prepara mediante un proceso especial de marinado y asado lento que da como resultado esa corteza crujiente por la que es conocido.
A pesar de su tamaño y su popularidad, el Schweizerhaus ha sabido conservar su encanto tradicional. Cumpleaños, reencuentros, cañas después del trabajo o simplemente una tarde soleada: generaciones de vieneses llevan viniendo aquí a disfrutar de la misma comida reconfortante, la misma cerveza y ese inconfundible bullicio de Viena en primavera y verano.



























































































